Desde luego, el título de este artículo suena algo extraño… ¡todos sabemos jugar con nuestro perro! Tirarle una pelota, hacer que te persiga o volverle como una moto haciendo que tiras un palo de un lado para otro sin llegar a soltarlo… ¡es sencillo!
Pero el juego engloba mucho más. El juego es una fantástica herramienta de entrenamiento para educar a tu perro en multitud de situaciones. Además, hacerle de rabiar no es precisamente un divertimento compartido, ¿verdad? Así que en este artículo vamos a hablar un poquito más sobre cómo jugar de manera adecuada con nuestros peludos.
Siempre es un placer pasear por la dehesa de Majadahonda y aprovechar los pinos, las sombras y la naturaleza para dejar que los perros se relacionen entre sí a la vez que seguimos aprendiendo sobre la comunicación canina.
El pasado domingo estuvimos aprovechando el día nublado (¡que al final resultó no ser tan fresco como aparentaba!) y dimos una vuelta por los alrededores de la Dehesa. Cambiando un poco la ruta por los perretes que participaron y por los perros que andaban sueltos por la Dehesa, pudimos soltar a algunos de ellos mientras Ozzy y Kima mantenían las distancias. Demasiadas revoluciones para la peludita que gracias a las atenciones de Alberto y María tuvieron que abandonar la segunda parte de la salida, la mañana continuó con tranquilidad, salvo raras excepciones donde la distancia se hizo imprescindible.