Estos días de tormenta son muchas las personas que vienen a las clases grupales o que me reciben en sus domicilios con un amargo pesar porque sus compañeros caninos están que se suben por las paredes: «claro, como está lloviendo a penas sale…»
Y sin embargo la lluvia es una fantástica oportunidad para desarrollar otro tipo de actividades que en otras ocasiones se nos quedan un poco olvidadas.
Me ha encantado la idea de poner este título a este artículo. La verdad es que estoy trabajando con una perra a la que le viene como anillo al dedo.
¿Y cómo es Nala? Nala es una perra joven adorable, adoptada hace un año que venía de una mala socialización y problemas en las caderas y patas traseras posiblemente de no haber salido lo necesario a estirarlas y ejercitarlas.
Acude a mí bastante gente preocupada por «la forma correcta» de hacer las cosas.
¿Por dónde debería pasear mi perro, por mi derecha o por mi izquierda?
¿Debo dejarle que se suba al sofá?
¿Debería pasar yo antes que ella por las puertas?
¿Correa corta o correa larga?
¿Cómo debería ser el comportamiento de mi perro en esto o aquéllo?
…
A todos nos encantan las recetas milagrosas que harán de nuestros perros los más listos, los más obedientes y los más mejores… y cuando buscas una respuesta clara e inequívoca, con frecuencia te frustrarás al saber que no la hay, en una gran mayoría de las ocasiones.
Miriam Sainz¿Cuál es la forma correcta de educar a mi perro?
Pasear con nuestros perros debería ser una actividad placentera, y en muchos casos no lo es.
Tirones para que no coma cosas del suelo, tirones porque el perro se abalanza hacia un olor, cambios continuos de dirección y de posición del perro… mala comunicación en definitiva.
El paseo comienza desde un buen vínculo con el perro, pasando por una buena comunicación y unas reglas de juego para que tanto tú como tu peludo podáis disfrutar del paseo y que sea agradable para ambos.
Durante este taller abordaremos los pasos a seguir para comenzar a trabajar un paseo cómodo y en el que poder dedicar un tiempo de calidad con vuestros perretes.
Según el paseo que tengáis, avanzaremos desde los comienzos hasta niveles más complicados donde los estímulos presentes os ayuden a saltar los obstáculos del día a día.
Comienza septiembre ¡y con él el curso escolar para nuestros perretes!
Los sábados por la mañana nos juntamos para aprender con los perros la forma correcta de enseñarles sin enfados, sin luchas de poder, sin volvernos locos y dejar que la frustración gane la batalla…, sino con una sonrisa y un perro contento y dispuesto a trabajar, con un adiestramiento cooperativo y estableciendo los criterios y los niveles adecuados para cada equipo guía-perro.
Aprenderemos sobre:
Ejercicios imprescindibles como estar sentado, tumbado, permanecer quieto, posicionarse a nuestro lado
Inducir al perro a la relajación y mantenerle tranquilo en entorno o situaciones nuevas
Manejo y guía adecuada del perro
Paseo agradable con nosotros, sin buscar cosas por el suelo, sin obsesiones, aumentando el vínculo con nosotros
Respuesta inmediata a la llamada
Socialización y saludo adecuado con perros y personas
¿Quién puede apuntarse?
En las clases se contemplan tres niveles diferentes:
Inicial: personas que comienzan a enseñar a su perro o que tienen dificultades en conseguir los comportamientos deseados; perros que necesitan encontrar la motivación para responder a las señales; personas o perros que hayan pasado por la desagradale experiencia de un adiestramiento basado en el castigo, el daño o el miedo; adultos o cachorros.
Medio: guías y perros con bases de adiestramiento respetuoso y cooperativo que pueden comenzar a introducir estímulos que dificulten la tarea a realizar, distractores de intensidad baja y media, manteniendo la calidad y limpieza de los ejercicios. Aumento de reforzadores e inicio de trabajo en la distancia.
Avanzado: guías y perros con experiencia en el entrenamiento que buscan mejorar la latencia, la velocidad, el trabajo en la media distancia; introducción de distractores de intensidad alta.
Y es verdad… hay cantidad de perros que únicamente hacen lo que se les pide porque tienen un trozo de salchicha delante y saben que sentarse o quedarse tumbados tiene premio…
Cuando enseñamos a un perro con comida no pretendemos que éste sea nuestro final. La comida es únicamente un medio para conseguir la educación del perro. La comida es la motivación para captar atención, para ayudar a realizar un ejercicio (físicamente) concreto, o para reforzar una conducta determinada. La comida no es la tasa que hay que pagar cada vez que el perro responde a nuestras peticiones.
Cuídala, ¡mímala! La señal que uses para llamar a tu perro debería significar un pequeño tesoro que no debes mal utilizar ni tratar de cualquier forma. Como ya hemos estado viendo, la llamada juega un papel fundamental en nuestro día a día con el perro.
Única y diferenciada
Asegúrate de que tu señal esté tan diferenciada como puedas. Escoge un sonido y un tono únicos para pedirle a tu perro que venga a tu lado.
Evita utilizarla para cualquier otra cosa que no sea exactamente el comportamiento que quieres que ocurra cuando la utilices.
Esta ha sido la primera vez que hemos hecho la salida de socialización por Boadilla del Monte, con las bonitas vistas del Palacio del Infante Don Luis y el maravilloso parque contiguo donde buscábamos refugiarnos del sol entre las bonitas encinas y trabajar en la amplia explanada de acceso.
Lo cierto es que el día nublado fue de agradecer, que dio tregua en estos días de calor, y que tanto han echado para atrás a otros participantes. ¡El calor es peligroso para nuestros perros! Pero como siempre, su bienestar es la prioridad en Siente a tu perro y la búsqueda de lugares apropiados para pasar un buen rato con ellos, una constante.
Tiempo como siempre para hablar de perros, para dedicarles nuestro tiempo para aprender sobre comunicación canina, y poner las bases para que nuestros compañeros peludos se sientan cómodos y confiados para entablar nuevas relaciones, o para aprender a tolerar a otros perros y personas en las inmediaciones sin que esto les suponga un conflicto.
Los perretes se socializaron de maravilla en poquito tiempo, así que aprovechamos para trabajar los acercamientos tranquilos, sin ladridos, y a jugar con los cambios emocionales y los diferentes grados de activación que les suponía atender a las señales, correr libres y jugar haciéndonos pasar un buen rato a quienes les veíamos y volver a relajarse antes de dejarse llenar de nuevo.
¡Muchas gracias por asistir y espero veros pronto!
Desde que la Comunidad de Madrid publicase el día 22 de julio del año pasado en el BOCM la LEY 4/2016, que por otro lado hay que «coger con pinzas», se generó una creciente ola de frustración y negación de determinados «profesionales» a los que parece que les falta el aire, más ahora que el 10 de febrero entró en vigor. «Si no puedo utilizar estas herramientas como el collar eléctrico para perros para trabajar, ¿cómo lo hago?«
Miriam SainzCollares eléctricos para perros, de pinchos y de ahorque prohibidos, ¿y ahora qué?
Hoy pongo especial atención al momento en el que el perro se queda solo en casa, y algo que tenemos que tener en cuenta son los rituales y rutinas que hacemos, conscientes o no, a la hora de salir de casa.
Aprendiendo cada señal
Algo que suele causar mucho asombro, es la capacidad que tienen los perros de predecir cuándo es el momento en el que se te vas a marchar… Y lo cierto es que no debería causar tanta sorpresa, pues uno de sus pasatiempos favoritos consiste en observar cada uno de nuestros movimientos.